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lunes, 1 de octubre de 2012

El paseo del Pendón Real en Ciudad Vieja

  
Paseo del Pendón Real o Estandarte Real realizado en el Valle deAlmolonga en tiempos de la Colonia
 El Paseo del Pendón o Paseo del Pendón Real era una ceremonia que se celebraba en algunas ciudades de la América española como parte central de las festividades organizadas en conmemoración de la fundación o la conquista. Como su propio nombre indica, el Paseo consistía en un desfile encabezado por el Pendón Real (el Estandarte Real) y en el que participaban las principales personalidades que, según el caso, podían ser miembros del Cabildo, de la Real Audiencia y las más altas autoridades virreinales.

El Paseo, que era entendido como una demostración de lealtad hacia la Corona, podía ser acompañado de celebraciones religiosas, bailes, fuegos artificiales o corridas de toros.

En la Recopilación de las Leyes de las Indias, mandadas imprimir y publicar por su Majestad Católica del Rey Carlos II, en Madrid en la imprenta de Julián Paredes en el año de 1681, encontramos que el 28 de Mayo de 1530, su majestad el Rey Carlos II, dispuso la “Ley Lvj que da forma en el acompañamiento del Pendón Real, cuando saliese en público.

LEY LVI. De 1530 a 1680. —Que da forma en el acompañamiento del pendón real cuando saliere en público. En las ciudades de las Indias es costumbre usada y guardada, sacar nuestro pendón real las vísperas, y días señalados de cada un año, y el de Pascua de Reyes en Lima: el de San Hipólito en Méjico, le lleva un regidor por su turno, y acompañándole, para mayor honra y veneración, el virey, oidores, y regimiento van a vísperas y misa: en Lima a la iglesia mayor, y en Méjico a la de San Hipólito. Y porque nuestra voluntad es, que esta costumbre se continúe, mandamos, que los vireyes, presidentes, y audiencias de nuestras Indias, en las ciudades principales donde las hubiere, asistan a esta ceremonia , como se hace en Lima y Méjico, y lleve el pendón el regidor a quien tocare por turno, desde el más antiguo, donde no hubiere alférez real por Nos proveido, cuyo lugar hade ser el izquierdo del virey ó presidente, porque á el derecho ha de ir el oidor más antiguo; y en las ciudades donde Do residiere audiencia, le acompañen el gobernador, corregidor, o justicia mayor , y regimiento, desde la casa del regidor , o alférez mayor que le lleva, hasta que vuelva a ella; y en cuanto al lugar que ha de tener en la iglesia, y acompañamiento, se guarde la costumbre. Y asimismo la guarden los vireyes presidentes - y ministros en acompañar a nuestro pendón real, y sin gravísima causa no se excusen. “El Emperador Carlos V, la Emperatriz G. en Madrid 28 de Mayo 1530.
José Iturriaga (2006). Universidad Nacional Autónoma de México. ed. Ustedes y Nosotros.
Protocolo del cabildo secular mexicano en los actos públicos del siglo XVIII.
Biblioteca de la Legislación ultramarina

El Paseo del Pendón Real –además de las autoridades reales, civiles, religiosas, académicas y nobleza, se hizo acompañar por maceros al ser un privilegio del Cabildo, esto fue a partir del año 1600.

El pendón es una insignia de la Edad Media. Es dos veces más larga que ancho, cortado en disminución hasta la punta. Se origina del latín pannus, trapo o pedazo de lienzo que está colgado.

En la Baja Edad Media, los Reyes concedieron Pendones a Villas y Ciudades para uso exclusivo de los municipios y por ese motivo se les nombró Pendones Concejiles. El color fue carmesí y lo portó una persona distinguida, designada por el Ayuntamiento. El Pendón Real “llegó a ser orgullo y símbolo de un lugar.” http://es.wikipedia.org/wiki/Pendon

Actualmente se le nombra Pendón a la insignia de las Cofradías o Hermandades religiosas.

El paseo del Pendón Real en Ciudad Vieja

El 22 de noviembre de 1527 manda Jorge de Alvarado se señale sitio para la Iglesia de Santiago el que al tomamos posesión (dice) por nuestro patrón y abogado y prometo de le solemnizar y festejar su día con le hacer decir sus vísperas, y su misa… y mas que le regocijaremos con toros, cuando los hayan y con juegos de cañas y otros placeres. Consta por varios cabildos de los años siguientes que se procuró cumplir esta promesa, y don Francisco de fuentes y Guzmán asegura haber visto estas en tiempo del gobierno del conde Santiago, mas aunque estas fiestas han cesado desde el año 1657 que murió dicho conde, no así las fiestas de la Iglesia que se solemniza hasta el día de hoy con maitines cantados, misa y sermón y asistencia de tabla general. Remesa en el libro 1o capitulo 2do

La fiesta de Santa Cecilia Virgen y Mártir sin embargo, que por lo tocante del coro, solo es doble mayor, como patrona menos principal, mas por lo que mira el aparato exterior, es de primera clase y concurren en ella algunas circunstancias particulares, que la hacen la función más aplaudible de todo el año, pues aunque los autores Regnícolas. (Regnícolas, Natural de un reino. II m. Escritor de cosas especiales de su nación.) No converjan en el porqué, es constante en que de tiempo inmemorial, se saca en este día por las calles el Real Pendón, con solemne acompañamiento de la Real Audiencia y vecindario concurriendo a este acto tan festivo los Indios de Almolonga vestidos de soldados, como que ayudaron a los españoles a la conquista de este Reino y algunos de ellos sacan Arcos vistosamente adornados con plumas de quetzal y otros dijes, gozando en esta función el Alférez Real o el capitular que lleve el Pendón, lugar inmediato al señor presidente y en la iglesia se le pone silla presidiendo a todo el cabildo. De suerte que todo el aparato de este día persuadirá a cualquiera que no haya leído las historias, que en el se ganó la provincia e igualmente el sermón es sobre la conquista de este reino. Remesal libro 1o capitulo 2do

El 28 de julio de 1,532 es otorgado el Escudo de Armas mediante Real Cédula a la Ciudad de Santiago en el Valle de Almolonga por la Reina Juana Primera “La Loca”, con este otorgamiento se evidenciaba la importancia de dicha ciudad tal y como consta en la cedula Real. “Y considerando que la dicha ciudad es el más principal pueblo, que hasta ahora en la dicha provincia se ha hallado poblado..." sigue leyendo en la entrada:

«La Plaza se admiraba hermosa con la variedad de plumas que ostentaban los Indios de Almolonga en su Marcha a los cuales pertenece esta Ceremonia por haber coadyuvado a la Conquista de este Reino viniendo desde Tlascala por los Españoles y por este y otros muchos servicios los hizo el Emperador Carlos V. Caciques no tributando ni teniendo Carga alguna acabadas las Vísperas entrego el Mro. De Ceremonias el Pendón y salieron todos acompañando a la Real Audiencia hasta Palacio y después al Pendón a las Casas de Cabildo donde se sirvió un abundante refresco de exquisitos Dulces y aguas. Los Indios hicieron Salva a la entrada y salida» (GG, nº 1, noviembre de 1729).

(El Alférez Real era un integrante del cabildo indiano. Era un cargo honorífico, puramente ceremonial, y su única función consistía en pasear el estandarte real en los días de fiesta y en las ceremonias oficiales. El estandarte real representaba al soberano español.

A pesar de ser un gran honor este cargo, en muchas partes del Imperio español no era especialmente deseado, dado que conllevaba la obligación de solventar de su propio dinero los gastos de agasajos y fiestas, y las monedas que se arrojarían a la plebe) http://es.wikipedia.org/wiki/Alfarez_real

CIUDAD VIEJA, SEGUNDA ciudad y primera CAPITAL del Reino de Guatemala en el Valle de Almolonga


Foto, César Morales
Casa de Cabildos, Ciudad Vieja Sacatepéquez
Muchos se preguntan en qué lugar de Guatemala se llevo a cabo la primera fundación de la Ciudad de Guatemala, unos dicen que en Iximché, que en Kaqchikel significa, árbol de maíz, otros dicen que en el Valle de Almolonga, que en náhuatl, significa «Lugar donde mana o brota el agua» hoy Ciudad Vieja. Lo cierto es que los españoles provenientes de las Tierras Mexicanas, llegaron a Guatemala y los que encabezaban la expedición notaron que Iximché reunía las condiciones ideales: tenía grupos de indígenas para el trabajo y construcción, áreas idóneas para pastoreo y cultivo, así como fuentes de agua potable.

Don Pedro de Alvarado fundó la Ciudad de Guatemala el 27 de julio de 1525 en Iximché, según las actas de fundación de la ciudad (libro viejo) a la que llamó Santiago en honor al Apóstol.

Las constantes exigencias y maltratos que practicaban los españoles sobre los kaqchikeles aceleraron su despertar. Pronto los kaqchikeles se rebelaron y su constante resistencia motivó el traslado de la ciudad.

No duro mucho la estadía de los españoles en tierras kaqchikeles y en 1526 la Ciudad fue trasladada al Valle de Almolonga.

El 22 de noviembre de 1527 se funda la segunda ciudad de Santiago de Guatemala, en el valle de Almolonga, fundada por don Jorge de Alvarado y Contreras, hermano del Conquistador de Guatemala, Don Pedro de Alvarado y Contreras. Este mismo día se mandó señalar sitio para un oratorio entre otras cosas. Lo que se ejecutó en Cabildo del 20 de julio de 1530. El oratorio fue llamado Iglesia de Santiago de Guatemala, siendo la primera parroquia fundada en esa ciudad.

En 1,527 Don Pedro de Alvarado viajó a España y se entrevistó con el emperador de España Carlos V. Es este su momento de mayor gloria, al recibir del emperador los nombramientos de Gobernador, Capitán General y Adelantado de Guatemala, permitiendo que de esta manera la Segunda Ciudad de Santiago se elevara a la Primera Capital del Reino de Guatemala.

Aprovechando esta visita Pedro de Alvarado junto con su esposa doña Beatriz de la Cueva, hacen las siguientes peticiones al Real Consejo de Indias y al Emperador, solicitando la fundación de la diócesis, la elevación de la Iglesia Parroquial a Catedral, y la designación del entonces presbítero y párroco Francisco Marroquín, para que fuera su primer obispo en La ciudad de Santiago de los Caballeros.

Cinco años después en el año 1532, el emperador Carlos V a solicitud de Don Pedro de Alvarado y su Esposa doña Beatriz de la Cueva pidió al Papa Paulo III el nombramiento como “Obispo, Pastor y Cura de La Provincia de Guatemala” para el Licenciado Francisco Marroquín, quien desde 1,530 fungía como Vicario del Obispo de México.

El Licenciado Francisco Marroquín no tuvo que esperar mucho, sin duda alguna las influencias que tenía Don Pedro de Alvarado con la monarquía española era sin duda alguna mayor a la que se esperaba, dos años después que el papa Paulo III recibiera de manos del emperador Carlos V la solicitud de nombramiento del Obispo para la Ciudad de Santiago de Guatemala, el 18 de Diciembre de 1,534 el papa Paulo III, por bula pontificia fechada en Roma, otorga la categoría de Ciudad a la Villa de Santiago de Guatemala por autoridad apostólica y a su iglesia la jerarquía de Catedral, bajo la advocación del apóstol Santiago. Privilegio especialísimo concedido solamente a Guatemala y que, por consiguiente, dio origen oficial a la denominación de la categoría de poblado.

Su consagración tuvo lugar el 7 de abril de 1,537 en México, siendo la primera consagración episcopal en América.

El 18 de enero de 1538 tomó posesión del obispado en la Catedral de Santiago de los Caballeros en el Valle de Almolonga.

El nombramiento que recibió don Pedro de Alvarado como Gobernador, Capitán General y Adelantado de Guatemala, la elevación de la parroquia a Catedral, el nombramiento del presbítero Francisco Marroquín a Obispo, permiten que la Actual segunda ciudad se convierta en Primera Capital del Reino de Guatemala, Recordemos que las Capitanía General fueron territorios dirigidos por un jefe militar que desarrollaba el poder civil y judicial. Durante la Colonia eran cuatro capitanías generales: Santo Domingo, Guatemala, Venezuela y Chile.

El título de adelantado iba asociado con el de gobernador y capitán general, porque a quienes se les otorgó el título, generalmente se les encomendó la exploración, descubrimiento y conquista de un determinado territorio.

Estos gobernadores, llamados "lugartenientes” generalmente tuvieron la facultad de repartir las tierras y los solares, otorgar encomiendas de indios, dictar ordenanzas y ejercer la jurisdicción civil y criminal; en síntesis, la suma del poder. Tenían funciones y atribuciones muy parecidas a las del virrey. Eran nombrados por el rey, en consecuencia eran su representante personal. Su jefe inmediato era el virrey, pero podía dirigirse directamente al rey cuando lo considerar necesario.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Los entierros en tiempo de la Colonia

Durante la colonia se acostumbraba que las exequias de los pobres fueran administradas por un sacerdote, un sacristán y dos acólitos. En la ceremonia se utilizaba la cruz baja de madera, llamada así por ser considerada cómo de segunda categoría. Tenía derecho a una misa cantada y a una vigilia durante el primer día de su muerte, lo que hoy se conoce como Velorio o Velatorio. En cuanto a los cobros, éstos variaban y por eso recibían limosnas que los familiares del difunto quisieran dejar.
Mientras que las exequias de los españoles y criollos se hacían con mayor pompa: un sacerdote, dos acólitos, cinco sacristanes y el tradicional doble de campanas con exposición solemne del Santísimo Sacramento, la misa cantada y la provisión de la cera que se utilizaba durante el velorio.

Generalmente quien pagaba más por los servicios tenía acceso a prestaciones de mayor lujo en
las pompas fúnebres. Sus partidas de defunción se anotaban en libros especiales, indicando el nombre, la procedencia, la edad, profesión, estado civil y causa de la muerte. Mientras que en los templos catedrales, tal es el caso de la Catedral de la Purísima Concepción de María de Ciudad Vieja, tenían la obligación de vigilar escrupulosamente las inhumaciones (Inhumación proviene del lat. «in» (en) y «humus» (tierra). «Acción de enterrar un cadáver». En consecuencia, cualquier otro destino que se dé a los cadáveres (sepulcro, nicho o cremación) no entrará dentro del concepto estricto de inhumación.
http://es.wikipedia.org/wiki/Inhumación
Por eso cada vez que alguien moría, se avisaba inmediatamente a la parroquia de origen. De lo
contrario, se castigaba a los deudos con la pena de excomunión. Incluso, cuando había un difunto en algún rancho o estancia dentro de la jurisdicción parroquial, el teniente de cura o su vicario debían acudir a los responsos (Responso: se suele aplicar a las oraciones dedicadas a los difuntos. Ello se debe a que, tradicionalmente, adoptaban esta forma)
http://es.wikipedia.org/wiki/Responso

Cuando la persona se encontraba en el lecho de muerte, hacía su testamento, en el cual solicitaba su inhumación en el templo, con misa de cuerpo presente y su novenario de rosarios, ya fueran cantados o rezados según en caso. Se le llevaba el sacramento de extremaunción al enfermo, consistente en una pequeña confesión de sus pecados, donde pedía perdón por los pecados cometidos a lo largo de su existencia, luego hacía su auto de profesión de fe, reconociendo el misterio de la santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), su deseo de morir como buen católico cristiano y pedía que la Virgen María, bajo cualquiera de sus advocaciones, fuera su abogada.
La misa se debía ofrendar con pan, vino y cera. Regularmente el cadáver del varón era mortajado con el hábito de San Francisco de Asís mientras que el de la mujer con un hábito religioso con tendencias marianas. Y a los niños los vestían de ángeles, hábitos y coronados. Embalsamaban al cadáver llenándolo con aromas para impedir los malos olores durante el velorio. La velación del cadáver se hacía sobre una mesa de madera y le ponían un crucifijo en las manos.
En el rito de inhumación intervenían las posas, que son el clamor de las campanas por los difuntos, mientras que los deudos hacían responsos en honor a las ánimas del purgatorio y por el alma del difunto. Para los entierros, la nave estaba dividida en secciones en donde se cobraba de más si la inhumación se realizaba cerca del presbiterio.
Lamentablemente éste tipo de cortejos fúnebres provocaba serias competencias entre los feligreses, quienes se peleaban para ver quién sepultaba a sus difuntos con mayor pompa. Por eso la Arquidiócesis de México, solicitó que en todos los templos de la Nueva España, se evitara el abuso de vestir a los cuerpos de los infantes con trajes de clérigos, obispos, religiosos, cardenales y hasta de ángeles con sus respectivas alas.
Para luego llevarlos a visitar a las casas de sus parientes y padrinos, por lo que la Curia Arzobispal, hacía hincapié de que fueran vestidos de acuerdo a las edades y solamente con coronas y flores. También pedían que cada párvulo debiera ser enterrado en lugares sagrados siguiendo los ritos de la Santa Iglesia, sin importar que tuvieran dinero o no sus familiares, ya que era frecuente que muchos cuerpecitos aparecían en las bancas, en las mesas o en los rincones desocupados de los templos, por no tener los deudos con qué pagar los oficios litúrgicos.
De tal forma que prohibieron los velorios secretos, por lo que los fieles tenían la obligación de acudir a los templos parroquiales, para dar razón de la muerte y de hacer la partida correspondiente, ya que cuando alguien se suicidaba, no se le permitían los oficios litúrgicos ni la cristiana sepultura. Por eso se pidió que cada vez que muriera una persona, se tañeran las campanas en señal de duelo y para avisar la partida del difunto.

jueves, 6 de octubre de 2011

Como llegó el término Jicaque a Ciudad Vieja

Hace ya algunos años, el día 07 de diciembre en el convite de Ciudad Vieja Sacatepéquez, era muy común ver varios carros conocidos hoy en día como Carrosas, adornados con papel de china, nylon, flores etc. Un sin número de niños sentados alrededor de la tarima de la carrosa vestían de traje típico, la característica principal de todos los participantes (hombres) era la cara pintada o manchada con alguna especie de colorante para marcar los bigotes y la barba. Eran muy populares ya que en su momento llamaban mucho la atención de los visitantes y de los mismos vecinos de este lugar. Eran los famosos Jicaques, sin duda alguna en la venida de los españoles a estas tierras venían acompañados de la tribu, los Tolupanes, conocidos como Jicaques provenientes de Honduras.

Los tolupanes opusieron resistencia durante la conquista de Honduras, lucharon para evitar ser privados de su libertad, su cacique en ese entonces era Cicumba, quien opuso resistencia a las fuerzas españolas dirigidas por Pedro de Alvarado en 1536 en la zona del río Ulúa y el valle de Sula. Luego de ser derrotada resistencia tolupana fue aprisionada junto al rey Cicumba, se les dejó morir por hambre. Las demás tribus restantes continuaron habitando sus poblados originarios.

En ese entonces eran cazadores-recolectores, cultivaban yuca amarga y, comerciaban maíz y el cactus que produce la cochinilla, utilizaban canoas monóxilas para transportar sus productos comerciales.

Desde el siglo XV hasta la actualidad han ocupado sus tierras originales en los departamentos de Olancho, Yoro y Atlántida. Hoy en día tienen una "reserva" en La Montaña de la Flor en Francisco Morazán.

En los documentos coloniales se usan la palabra 'jicaque' para gente indígena no bajo el dominio español, pero en su mayoría no son miembros de este grupo indígena, ni habladores de la lengua Tol. El término jicaque o Xicaque fue utilizado por los colonizadores para referirse a los diferentes grupos rebeldes de Tolupan, es un término despectivo pues en quiché significa ' caníbal, indio salvaje'.

Lenguas Tolupán

Los tolupanes hablan un conjunto de lenguas estrechamente emparentadas llamadas tol o jicaque, que juntas forman la familia jicaque-tol. Este conjunto de lenguas indígenas se hablan todavía dentro de la actual Honduras.

Estas lenguas jicaque-tol están emparentadas con las lenguas tequistlatecas habladas en el estado mexicano de Oaxaca formando la familia tequistlateco-jicaque. También se ha conjeturado muy especulativamente en este último grupo podría estar relacionado con las lenguas hokanas de norteamérica.

martes, 16 de noviembre de 2010

El convite de Ciudad Vieja

Era costumbre en la víspera, anunciar el recorrido con un convite. En cada esquina se quemaba una bomba. Se iniciaba con los encamisados montados a caballo. Iban vestidos de blanco con cintas celestes y las patas de los caballos, adornadas con cintas rojas y doradas. Se cubrían la cara con un velo. A cambio de ayuda económica voluntaria, repartían hojitas con unos versos dedicados a la Virgen María que escribía Juanito Solares. Le seguían las “partidas de fieros” que eran grupos de parejas con disfraces especiales y cubierta la cara con una máscara hombre y mujer que danzaban en cada esquina al compás de una marimba sencilla. Personaje jocoso y que jamás faltaba, era el Mico… En una mano llevaba un chicote y en la otra una alcancía. Pero su papel principal era el de sacar el “de repente”. Danzaba alegremente y de pronto decía “Yo te saco de repente. Y te saco de un baúl, para mis frutas me ha de dar, mi amigo don Raúl.” Acercaba la alcancía a don Raúl para que depositara su óbolo y con el chicote amenazaba cualquier desplante y no se retiraba hasta que don Raúl soltaba la monedita.

Seguía el tambor y el pito, que anunciaba que detrás venías seis u ocho carretas haladas por bueyes adornados con papel brillante.- En la carrocería se levantaban entablados donde se representan por niños y niñas escenas de la vida de la Virgen María. Alegorías artísticas diseñadas con mucho cariño y entusiasmo, como los Siete Pecados Capitales y las Siete Virtudes Teologales. Los niños y las niñas iban revestidos de angelitos, pastores, de reyes magos o de inditos, pero la que más emocionaba a grandes y pequeños era la carroza de los diablos. Al frente el diablo mayor señalaba a una persona y luego la anotaba en un gran libro. Por supuesto, que los que más sufrían eran los niños cuando veían las señas del diablo y creían que su nombre lo apuntaba. Los demás hacían sonar quijadas de buey, al tiempo que soltaban voces de ultratumba.


Desde las primeras horas del 8 de diciembre, los vecinos lucían sus mejores galas y se encaminaban a la iglesia principal para participar en la Misa Solemne. Un coro formado por señoras y señoritas soltaban sus voces cantarinas y el humo del incienso llenaba la nave del templo. Era costumbre que en la plazuela se colocaran numerosos fieles con una granada cada uno. Esperaban pacientes el final de la Misa para quemarlas. Era la ofrenda devocional y amorosa a su patrona.

lunes, 12 de julio de 2010

HISTORIA DE LA FINCA EL POTRERO EN CIUDAD VIEJA

La finca el potrero se encuentra en Ciudad Vieja, en el departamento de Sacatepéquez, a unos cuantos kilómetros de La Antigua Guatemala. Su ingreso no pasa desapercibido ya que la carretera que viene de La Antigua topa con él y marca la llegada de Ciudad Vieja.

El casco de la finca, que consta de la casa patronal, los patios, el beneficio, el corral y la oficina administrativos, se encuentran al ingreso, y a menos de 300 metros de la Catedral de Ciudad Vieja

Desde cualquier punto de la propiedad, se puede apreciar: al Norte, las colinas que limitan la finca y al sur, el imponente Volcán de Agua en todo su esplendor.

La finca ha tenido varios dueños, aunque todos de la misma familia, ya que ha sido heredada a sus respectivos descendientes.

El primer heredero fue Don Carlos Herrera Luna que adquirió la finca en 1889 bajo Herrera y Co. Limitada. Luego pasó a manos de Carlos Herrera Dorión y éste a su vez, la dejo a sus hijos quienes formaron la sociedad Herrera Hermanos.

En 1979, la finca quedó en manos de dos hermanas, bajo el nombre de Sara Herrera y Condueños.

En 1984 la propiedad se dividió en dos, al morirse las dos hermanas que eran las dueñas, quienes la dejaron a sus hijos respectivamente: una parte a los señores Minondo Herrera y la otra a Sara Arroyo Herrera de Olivero. El tamaño de la finca en ese entonces era de 8 caballerías. Los Minondo Herrera se quedaron con 4.5 caballerías que se dividieron en tres, mientras que el resto, 3.5 caballerías, de Sara Arroyo Herrera de Olivo, actual dueña de la finca, conservo el casco y el nombre de la finca, “El Potrero”

A lo largo de los últimos años se han vendido algunas parcelas, por la construcción de una nueva carretera que atraviesa la finca. Actualmente tiene una extensión un poco menor a 3 caballerías.

La finca originalmente poseía ganado y por lo tanto producía cueros; luego hubo también un poco de cochinilla, así como Nopal, Pero fue entre los años 1920 y 1925, que se empezó con la siembra de café, práctica que sigue hasta nuestros días. Aunque hay que destacar que se han hecho también otros cultivos. De 1985 hasta finales de los años noventa, se sembró frambuesa, mora silvestre, zacateras, nopal, verduras y por mucho tiempo rosas de exportación. Se llegaron a emplear hasta 20 manzanas para cultivos de hortalizas.

La casa patronal es de dos niveles, y fue construida en 1905, aunque el segundo nivel actual se reconstruyo después del terremoto de 1976. Adaptación al agroturismo de Finca El Potrero, Ciudad Vieja, Sacatepéquez

jueves, 27 de mayo de 2010

EL TEMPISCAL DE CIUDAD VIEJA

Sin duda alguna este árbol fue plantado por una sola y sencilla razón, quizás estaba cerca de un arrollo o rió que pasaba por este lugar donde se encuentra plantado, valdría la pena que alguien conocedor de la historia de Ciudad Vieja nos amplié mas el tema para verificar si realmente existió un rió o en su defecto un arrollo cerca, según la historia de Ciudad Vieja, antiguamente existía un nacimiento de agua conocido como el sauce, que estaba ubicado en la parte trasera de lo que antiguamente era la escuela para varones Fray Matías de Paz, otra opción podría ser que este árbol fue plantado en este lugar como símbolo de algún acontecimiento que se llevo a cabo en este Bello y legendario lugar. Según cuentan los ancianos, fue plantado por Don Pedro de Alvarado lo que hace suponer que es una idea errónea ya que los españoles no tenían las mismas culturas y creencias que tenían nuestros antepasados, recordemos que antes de la llegada de los españoles a Ciudad Vieja toda esta área era habitada por indígenas y ello asignaron desde hace muchos siglos, funciones y responsabilidades muy específicas a ciertas especies de árboles para la protección de los ríos, de los animales, de las montañas, del ambiente, de la naturaleza y del mundo en general.

QUÉ SIGNIFICA TEMPISQUE
Según los científicos resulta que nuestro árbol era llamado por los indígenas mesoamericanos de habla náhuatl con el nombre de templixqui, palabra compuesta por templi (orilla del río) e ixqui (cuidador, guardián), cuyo significado correcto sería:
...el que cuida las orillas de los ríos
Cortar o destruir un árbol de templixqui, celoso protector de las delicadas orillas de los ríos, era una idea que sencillamente no existía en la mente de nuestras culturas autóctonas mesoamericanas, pues sabían muy bien las consecuencias de cometer tal atrocidad.
¡Y tuvieron razón! En la actualidad, la destrucción de infraestructura y pérdida de vidas humanas que todos los años provoca el desbordamiento de los ríos de orillas frágiles y deforestadas, nos hacen pensar mucho en la desaparición de todos esos nobles y enormes templixquis que una vez cuidaron celosa y orgullosamente nuestros ríos.
¿DÓNDE HAY ÁRBOLES DE TEMPISQUE?
El tempisque es uno de esos árboles orgullosamente mesoamericanos, cuya distribución natural se inicia desde las Tierras Mayas en Guatemala, México, hasta Panamá, y aparentemente también es natural en algunas de las islas de las Antillas.
APRENDAMOS A RECONOCER AL TEMPISQUE.
Hablar del tempisque es referirse a un árbol corpulento, grande y muy imponente, muy fácilmente reconocible gracias a una gran cantidad de detalles anatómicos inconfundibles.
Efectivamente, los tempisques adultos son árboles de tronco rollizo, erecto y cilíndrico, pero con notables gambas gruesas pero bajas. En las zonas en donde habita el tempisque, son muy contados los árboles de troncos de forma y dimensiones similares.
La corteza es de color gris o café claro, notablemente áspera gracias a la presencia de cientos de placas de formas orgánicas en constante proceso de exfoliación, las cuales dejan una huella de color oscuro cuando se caen.
La copa es por lo general muy densa y de formas redondeadas, aunque también existen algunos de copa extendida. Una de las características más notables del tempisque es su follaje lustroso el cual brilla intensamente cuando refleja la luz del sol. Además, posee un color verde oscuro grisáceo no observado en ninguna otra especie.
Por último, durante los meses de verano cuando la inclemente sequía obliga a todos los demás árboles a botar su follaje, el tempisque mantiene su copa íntegra y resplandeciente.
A pesar del verdor veraniego de la copa del tempisque, se desprende masivamente de todas sus hojas durante los días más calientes del año, y unos 15 días después ya la copa se encuentra nuevamente revestida con su manto de hojas nuevas.
Este fenómeno es posible gracias a una poderosa, profunda y muy eficiente red de raíces que llega hasta las capas subterráneas en donde logra absorber agua retenida en mantos demasiado hondos para otros árboles.
Las hojas del tempisque son simples y alternas, de hasta 15 centímetros de longitud en ocasiones, e inconfundibles por su color verde oscuro grisáceo brillante y su largísimo tallo de color verde claro.
En los árboles, las hojas se presentan solamente en los últimos 20 ó 25 centímetros de las ramitas terminales, formando una especie de penacho.
Por si queda alguna duda, la hoja del tempisque posee una característica no observada en ninguna otra especie de planta.
Este árbol florece abundantemente durante un amplio período comprendido entre enero y marzo, y luego produce una segunda floración muy ligera y breve durante el mes de agosto
Los frutos son unas bayas pequeñas como de 2 cm. de diámetro, redondas y de color verde amarillento cuando maduran.
Las semillas son perfectamente redondas, con una cobertura o cáscara dura, negra y brillante. El corazón del tempisque es fuerte, duro y muy pesado, y con el grano muy entrecruzado, lo cual hace un poco difícil trabajar esta madera en los talleres con herramientas eléctricas o manuales. Jamás se podría pensar en un mueble o en una compleja escultura elaborada con esta indomable madera.
Probablemente la cualidad más notable del tempisque es su extraordinaria resistencia natural a las inclemencias ambientales que ocasionan la pudrición de la gran mayoría de las maderas tropicales que se exponen a la intemperie.
Efectivamente, nuestros antepasados aprendieron desde hace muchos años que la madera del árbol del tempisque tenía la valiosa cualidad que resistía muchos años expuesta a la intemperie, en contacto con la humedad del suelo, bajo la lluvia y demás, lo cual representaba un valioso y muy barato material para la construcción de estructuras fuertes, pesadas y que duraran muchos años sin deteriorarse, por ejemplo: bases y pisos de casas, corrales para el ganado, postes para cercas, puentes, puntales, pilotes para muelles, empalizadas, vigas, y mil cosas más.

miércoles, 28 de abril de 2010

Efectos de la conquista sobre la población, tanto de México como de Guatemala, por la llegada de los españoles


Si usted se preguntaba como llegaron a Guatemala los caballos, las vacas, los cerdos, el trigo, la avena, la caña de azúcar, el plátano, las naranjas así como enfermedades conocidas tales como viruela y tuberculosis. Aquí tiene la respuesta…

Con la migración de españoles al Nuevo Mundo llegaron a éste productos y animales domésticos como caballos, vacas, cerdos y aves de corral. Las especies vegetales traídas a Nueva España fueron diversas, como trigo, avena, caña de azúcar, plátano y naranjo. Sin embargo, desde el transcurso mismo de la Conquista ocurrió un brusco descenso en la población indígena de Nueva España, causado por el contacto con el mundo español, debido a las enfermedades traídas por los conquistadores, como viruela y tuberculosis, a las cuales los nativos no podían resistir por su falta de defensas. Otros factores que influyeron en la despoblación fueron la pérdida del equilibrio ecológico del mundo americano, la falta de producción de alimentos, distribución inequitativa de la riqueza, desplazamiento de la agricultura por minería y comercio, sistemas de repartimientos que afectaron la mano de obra, reducción de superficies cultivables, introducción de la ganadería y nuevas medidas que cambiaron el sistema de cultivar. Los religiosos radicados en el territorio del virreinato consideraban como un castigo divino la muerte de los indígenas a causa de las epidemias, atribuyéndolo muchas veces a la esclavitud, trabajos forzados y cautiverio restringido a que eran sometidos los nativos. Diego de Landa, fraile de Yucatán, escribió que los indígenas se negaban a reproducirse, por temor a que sus hijos sufriesen las mismas condiciones que ellos, llegando incluso a perpetrar infanticidios para evitarlo. Otros motivos adjudicados por los sacerdotes en la Provincia de Guatemala como causa, fueron los vicios, especialmente el del alcohol y aguardiente, ambos traídos a Nueva España por los españoles.

lunes, 12 de abril de 2010

El Gran Hunapú, el Volcan de Agua en Ciudad Vieja

Foto: Guillermo Agueda

El Volcán de Agua esta ubicado en el departamento de Sacatepéquez. Frente a la bella y legendaria Ciudad Vieja, tiene una altitud de 3.765 mts sobre el nivel del mar. El único acceso fácil hacia este volcán es por Santa María de Jesús.

Los indígenas de la región le conocían como El Gran Hunapú, pues era uno de sus dioses en la cosmovisión maya heredada posteriormente a las poblaciones indígenas.

Hoy es uno de los tesoros más emblemáticos que nos hacen recordar la tragedia ocurrida en la nueva Ciudad de Santiago en el Valle de Almolonga (hoy Ciudad Vieja) 14 años después de su asentamiento, por una correntada que bajó del volcán entre el 10 y 11 de septiembre de 1,541, arrasando con todo lo que encontró a su paso. Muchos pobladores murieron ahogados. A raíz de este trágico acontecimiento se le cambió el nombre al volcán y se le comenzó a llamar volcán de Agua, muriendo en el desastre la Gobernadora doña Beatriz de la Cueva y sus doce doncellas.

La correntada provenía del agua estancada que se encontraba en el cráter del volcán, la cual había formado un dique natural. Y a causa de fuertes sismos originados por el volcán de Fuego, el dique se rajó y con la presión del agua se rompió. El agua lodosa arruinó parte de la ciudad de Santiago de los Caballeros y fue a dar al río Guacalate según lo cuentan los historiadores. Subir al Volcán de Agua es una tradición para muchos. También es uno de los principales atractivos turísticos de las cercanías de La Antigua Guatemala y de la capital del país. Son muchas las empresas turísticas que incluyen en sus listas de viajes la visita de este majestuoso volcán, por las maravillosas vistas que ofrece al estar en la sima.

Gigante es Almolonga entre los montes,
fuerte, soberbio, grande entre los grandes
¡Cuál domina millares de horizontes!
¡Cómo huella la cumbre de los Andes!
¡Cómo mira a su falda avasalladas,
de cien montes las cimas encumbradas!
Fragmento del poema al Volcan de Agua
de Jose Batres Montúfar

jueves, 18 de marzo de 2010

El inicio de la conquista....

Representación del desembarco de Colón en Guanahani
inspirada en el relato de Bartolomé de las Casas (1893).

Carabelas cargadas de malos presagios

emisarios de la trampa y de la colonización
tocan tierra provocando un gran naufragio
cargados de demonios y una nueva religión
pisaron tierra de guanahani
bienvenida la desolación
Esos sueños de estafa y de saqueo
ese gusto por el oro y esas ansias de poder
es el cáncer que aun enferma al heredero
es la história de una tierra condenada a padecer
Pero el negro y el indio y el español
se mezclaron para darle un gusto a dios.
Pero el negro y el indio y el español
se mezclaron para darle un gusto a dios.
Carabelas, Ricardo Arjona

lunes, 22 de febrero de 2010

El Papa Pablo III, y el nombramiento de ciudad a Santiago en Almolonga

Su Santidad Paulo III concedió a Santiago de Guatemala el título de ciudad por autoridad apostólica, contenida en su bula del 15 de enero de 1534, privilegio especialísimo concedido solamente a Guatemala y que, por consiguiente, dio carácter oficial a la denominación de la categoría del poblado.

Con motivo de la evangelización del nuevo mundo, el 2 de junio de 1537, con la bula ‘’Sublimis Deus’’, Paulo defendió la racionalidad de los indígenas, en cuanto que los indios son hombres, declaró que tenían derecho a su libertad, a disponer de sus posesiones y a la vez tenían el derecho a abrazar la fe, que debía serles predicada con métodos pacíficos, evitando todo tipo de crueldad.

En 1540, aprobó la fundación de la Compañía de Jesús y de otras órdenes religiosas como los Capuchinos, los Teatinos, los Barnabitas y las Ursulinas.

El concilio de Trento y la reforma católica

Finalmente, el 13 de diciembre de 1545, el concilio de Trento celebró su primera sesión. En siete sesiones, la última el 3 de marzo de 1547, discutieron las cuestiones más importantes de fe y disciplina. Sin escuchar las amenazas y argumentaciones del bando protestante, formularon la doctrina Católica acerca de las Escrituras, pecado original, justificación, y los Sacramentos. Cuando el concilio estaba concluyendo, el miedo a una plaga en Trento causó el traslado del concilio a Bolonia. Carlos demandó el retorno del consejo a territorio alemán, pero las deliberaciones del concilio continuaron en Bolonia, hasta que el Papa, para evitar un cisma, prorrogó el concilio indefinidamente el 21 de abril.

La muerte de Paulo III, llegó de forma repentina. Cayó víctima de una fiebre violenta muriendo en el palacio del Quirinal, a la edad de 81 años. Sus restos reposan la basílica de San Pedro en la tumba diseñada por Miguel Ángel y construida por Guglielmo della Porta.